La alfabetización en tecnología
La alfabetización es hoy en día uno de los derechos
fundamentales de todo ser humano.
Aunque el término suele asociarse inicialmente
con las competencias para la lectura y la escritura
como vía de inserción de los pueblos en la cultura,
actualmente este concepto implica también
entender, reflexionar y desarrollar competencias
para la comprensión y la solución de problemas
de la vida cotidiana.
La alfabetización se extiende, por consiguiente,
a las ciencias, a las matemáticas y a la
tecnología, y se relaciona con la capacidad para
identificar, comprender y utilizar los conocimientos
propios de estos campos. Una mirada a lo que
se ha planteado como deseable para la formación
en tecnología en el mundo actual, permite reiterar
su importancia en la educación Básica y Media.
La alfabetización tecnológica es un propó-
sito inaplazable de la educación porque con ella
se busca que individuos y grupos estén en capacidad
de comprender, evaluar, usar y transformar
objetos, procesos y sistemas tecnológicos, como
requisito para su desempeño en la vida social y
productiva. En otras palabras, y con el propósito
de reiterar su relevancia en la educación, “el desarrollo
de actitudes científicas y tecnológicas, tiene
que ver con las habilidades que son necesarias
para enfrentarse a un ambiente que cambia rápidamente
y que son útiles para resolver problemas,
proponer soluciones y tomar decisiones sobre la
vida diaria”6
.
El sentido y los alcances de
la alfabetización en tecnología
Como ya se anotó, formar en tecnología
es mucho más que ofrecer una capacitación para
manejar artefactos. He aquí algunos desafíos que
le propone a la educación:
• Mantener e incrementar el interés de los estudiantes.
Por ello es indispensable generar flexibilidad
y creatividad en su enseñanza, a lo largo de
todos los niveles educativos. Se sugiere trabajar
la motivación a través del estímulo de la curiosidad
científica y tecnológica, para mostrar su
pertinencia en la realidad local y su contribución
a la satisfacción de necesidades básicas. Pero la
tarea no es simplemente para el sector educativo;
también los medios de comunicación, las
comunidades de científicos, ingenieros y productores
de tecnología en general comparten
la responsabilidad de ampliar la divulgación de
la ciencia y la tecnología a todos los sectores de
la sociedad.
• Reconocer la naturaleza del saber tecnológico
como solución a los problemas que contribuyen
a la transformación del entorno. Además
del estudio de conceptos como el diseño, los
materiales, los sistemas tecnológicos, las fuentes
de energía y los procesos productivos, la
evaluación de las transformaciones que produce
la tecnología en el entorno deben ser parte
esencial de su enseñanza.
• Desarrollar la reflexión crítica frente a las relaciones
entre la tecnología y la sociedad. Como
producto cultural, la actividad en ciencia y tecnología
tiene efectos para la sociedad y para el
entorno y, por consiguiente, es necesario que
los individuos participen en su evaluación y
control. De ahí la importancia de educar para la
comprensión, la participación y la deliberación,
en torno a temas relacionados con la tecnología.
Según afirma la OECD (2004), “más allá de
proveer información apropiada en respuesta a
la incertidumbre y a la conciencia del público
asociada con ciencia y tecnología, la formación
de los ciudadanos se debe orientar a incentivar
y facilitar el debate público”.
• Tener en cuenta que la alfabetización tecnoló-
gica comprende tres dimensiones interdependientes:
el conocimiento, las formas de pensar y
la capacidad para actuar. La meta de la alfabetización
tecnológica es proveer a a las personas
de herramientas para participar asertivamente
en su entorno de manera fundamentada .
No hay comentarios:
Publicar un comentario